El cargar o transportar cajas pesadas cada día, llevar una cartera llena de cosas, no calentar antes de hacer deporte, … son acciones que a la larga nos pueden pasar factura en forma de lesión. La inflamación de los tendones es lo que conlleva que realicemos movimientos o cargas sin tener el cuerpo preparado y esta situación puede ser muy dolorosa e incluso puede dejarnos sin movilidad en diferentes partes del cuerpo.

Para evitar este tipo de lesiones, que muy a nuestro pesar es una de las causas más comunes por las que recibimos pacientes en nuestra clínica, debemos reforzar la musculatura y hacer estiramientos.

Si ya sufrimos molestias y dolor, deberemos evaluar y empezar a tratar cuanto antes para evitar que se convierta en una lesión crónica que en la mayoría de ocasiones nos lleva a quirófano. Además de un buen tratamiento fisioterapeutico, es fundamental la colaboración del paciente, pues es muy posible que deba realizar ejercicios adicionales al tratamiento en consulta para complementar.